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viernes, 20 de diciembre de 2013

Curiosidades: En el nombre del gato

Ponerle nombre a un gato no es cosa fácil, pero tampoco es que seamos muy originales bautizando a nuestros mininos. A casi todos se nos pasan por la cabeza alguno de estos nombres para ellos. 




Top 10 para machitos: 


1. Simba
2. Tom
3. Silvestre
4. Félix
5. Nino
6. Romeo
7. Garfield
8. Coco
9.Tito
10. Zeus


Apolo y Zeus al arroz. Pero esta Zeus es niña...

Top 10 para hembritas:

1. Luna
2. Kitty
3. Nina
4. Lola
5. Pelusa
6. Mia
7. Misha
8. Isis
9. Lulú
10. Kira


Hola, me llamo Kitty, Hello Kitty.... Hola, me llamo Kitty, Hello Kitty. 

Nombres con categoría

Leyendo las decenas de nombres para gatos que me encontré googleando, decidí agruparlos por categorías según el tipo de nombres, personales, en otros idiomas y sobre todo por el sentido deñl humor, rasgo que creo es determinante a la hora de elegir el nombre de nuestros gatitos. 


1. Nombres mitológicos
Sobre todo de la mitología griega y egipcia. Será porque en esa época los gatos eran divinos. 

Anubis
Apolo
Artemisa
Atenea
Bastet
Cleopatra (Cleo para los amigos)
Eros 
Hera
Hanibal 
Hércules 
Hermes
Horus 
Iris 
Isis 
Lucifer 
Merlín 
Morgana 
Morpheo 
Nefertiti
Olaf 
Orión 
Odín 
Osiris 
Ramsés 
Shiva 
Sibila 
Ulises 
Uma 
Venus 
Xena
Zeus (el más popular)


Soy un Faraón con capuchón 


2. Personajes de ficción
La mayoría son personajes de animación, cómics y cartoons (muchos de ellos, gatos), pero también hay algunos literarios, otros televisivos y muchos peliculeros. 

Alvin 
Ariel 
Arturo
Arwen 
Aslan 
Batman
Buffy
Carlitos (el de Snoopy)
Coco
Dartañán 
Dora
Félix
Fígaro 
Garfield 
Isidoro
Jerry 
Julieta
Krusty 
Lisa
Lulú
Maggie 
Misha 
Morticia
Nala
Neo 
Obélix 
Odie 
Quasimodo 
Pikachu 
Pinocho 
Porthos 
Rantamplan 
Rocky
Romeo
Salem 
Sigfrido 
Simba 
Silvestre
Totoro 
Triki 
Wallace 
Wendy
Yoda 
Zelda



Lisa sobre Maggie, dos preciosas gatitas romanas


3. Personajes históricos y famosos
Los nombres de famosos suelen ser de actores de cine contemporáneos. Muchos se toman del mundo del deporte, la mayoría del fútbol. Será porque a los porteros les llaman también "gatos". Los históricos tanto pueden ser tanto de artistas como de bárbaros. 

Atila
Akira
Clooney
Dylan
Darwin
Elvis
Frida
Gala
Greta
Igor
Iker
Jagger 
Lennon
Maradona
Nerón
Puccini
Quino
Rasputín
Ringo
Romel
Ronaldo
Salma
Sisí
Soliman
Valentino
Zizou


Zizou no dijo ni mú



4. De personas (queridas y/u odiadas)
Esta categoría es la más amplia: nos encanta ponerles nombres de personas a nuestros gatos... Quizá porque los queremos como a hijos... 

Ángel
Adriana 
Bartolo 
Benito
Blanca (o Blanquita) 
Bruno 
Boris 
Camilo 
Catalina 
Diego 
Emma 
Esperanza 
Eva 
Faustita
Félix 
Felipe 
Fiti 
Flora 
Hugo 
Ignacio 
Jacinta 
Jonas 
Josefina 
Joselito 
Juana 
Kiko 
Lolo/Lola
Lucas 
Manolo 
Malena
Marieta
Mateo 
Nico
Olivia
Óscar
Paco 
Pancho
Pascual
Pedro
Pepe/Pepa
Rita
Rocío
Rodolfo 
Rodri 
Sara 
Serafín 
Simón 
Sofía 
Susi
Tani
Tatiana 
Tina 
Tomás
Tona
Torcuato 
Valentín/Valentina 
Vicente 
Violeta 
Yago



Rita, preciosa muñequita negrita

5. Nombres de personas  en otros idiomas

Seguro que alguno te gusta para tus hijos... 

Angus
Amy
Bianca
Christie
Dana
Enzo
Fiona 
Gary 
Hanna
Harry
Heidy 
Holly 
Jack/Jackie 
James
Jenny 
Kai
Katerina 
Kelly 
Kevin
Kira
Larry
Lili
Luc 
Linda 
Mía 
Mimí 
Nadia
Naomi
Naya
Nelli
Noa
Oliver
Priscilla 
Quimey 
Robin 
Romie 
Renata 
Sabina 
Sam
Sasha 
Sheila
Tabata
Tanya 
Tommy 
Travis 
Vicky 
Vittorio 
Wanda 
Wassim
Xiana 
Yuki 
Yoko 
Yanira 
Yoshi 
Zara 
Ziggy 
Zoe


Christie, la de los ojillos amarillos


6. Nombres de colores, animales y cosas "bonitas" 
Los gatos son tan preciosos que nos inspiran sentimientos poéticos y acabamos poniéndonos algo cursis. 

Abril
Ágata 
Ámbar 
Canela 
Caramelo
Carioca
Copito
Dama 
Duna 
Esmeralda
Estrella (y si es pequeña, Estrellita)
Flor 
Jade 
Leo 
Lince 
Luna 
Nadir 
Nevada/o 
Nube 
Ona 
Onix
Pantera
Peluche 
Perla (Perlita) 
Princesa 
Reina 
Rubí 
Seto 
Sol 
Sombra 
Zafiro


Nadir la abisinia, no se puede ser más guapa


6. Nombres que dan risa y suenan bien en español 
Fijaos en la cantidad de palabras de la gastronomía que utilizamos para nuestros gatos. ¿Será porque están para comérselos?

Atocha 
Almendra 
Bigotes 
Calcetines
Cascabel 
Croqueta 
Choco
Chincheta 
Farruca
Gazpacho 
Índigo
Jaleo
Jazz
Jeque
Kiwi
Lasaña 
Macarrón
Manchas 
Michelín 
Molécula
Nicotina
Patriota 
Patrulla 
Pilingui 
Piraña 
Pirincha 
Pitiminí 
Pirracas 
Plumón 
Pulga
Quantum 
Queso 
Resaca
Ron
Soda
Soja 
Tangas 
Tequila 
Tofe 
Trafo
Vaca 
Whisky
Zarpas

Whisky y Soda ensillados, no se puede aguantar

Añado un breve anexo de palabras eufónicas (que suenan bien) en otros idiomas, inglés y japonés sobre todo, que se suelen utilizar para los gatos:

Blacky 
Chester 
Chat
Duke
Ebla 
Elur 
Fucky 
Happy 
Jumper
Junior
Kaluha 
Kibou 
Katzu 
King  
Kitty 
Lucky 
Mamushka 
Muffin 
Mussukka
Musu
Neko 
Nínive 
Pinky
Pinyolet
Pussy 
Quendel
Ratolí
Skipper 
Spike 
Sushi 
Sunny 
Tofu



Ratolí, tan guapo como bueno

7. Nombres por parejas
No se trata de parejas famosas a lo Romeo y Julieta, Neo y Trinity, Jackie y Nuca, o Simba y Nala, sino de nombres muy utilizados para los gatos tanto en masculino como en femenino. 


Bicho-Bichita
Duque-Duquesa
Gato-Gatita 
Gordo-Gordita 
Indio-India
Kiro-Kira
Minino-Minina, con sus variantes de Michu, Michi, Mixu, Misi, Misu
Mico-Mica
Nino-Nina 
Nano-Nana 
Negro-Negra, Negrito-Negrita 
Otto-Otta 
Peluso-Pelusa 
Pitufo-Pitufa
Tigre-Tigresa
Tito-Tita (de Gatito y Gatita)


Wassim y Negrita, pareja de amor fraterno


Si vas a adoptar un gatit@ próximamente, quizá estos nombres te sirvan de inspiración. 

martes, 26 de noviembre de 2013

Mitos felinos: Los gatos sólo tienen una vida


Ni las siete vidas de los países latinos, ni las nueve de los anglosajones. Los gatos sólo viven una vez. El origen de este mito es incierto y no he encontrado una buena explicación, que se habrá perdido en el tiempo. 



Hay varias teorías para este mito de las 7 o 9 vidas de los gatos. El más extendido tiene que ver con su fortaleza física, su agilidad y su capacidad para "caer de pie" gracias a su desarrollado sistema de equilibrio y la flexibilidad de su columna vertebral que les permite dar volteretas en el aire disminuyendo la velocidad de una caída libre.

Qué bien caigo, por Dios


Gatos que arañan el cielo

En general, un gato es capaz de saltar 10 veces su propia altura, pero muchos pueden dar saltos de varios pisos y sobrevivir milagrosamente a impactos mortales para un ser humano o cualquier otro animal. El biólogo J. B. S. Haldane describió en 1927 los efectos de diferentes animales al precipitarse desde grandes alturas: las ratas mueren, los hombres quedan destrozados, los caballos revientan... Esto es consecuencia de los efectos de la fuerza de la gravedad, pues la resistencia a la caída de un animal pequeño es diez veces mayor que la fuerza de atracción de la tierra. Por eso un insecto (que apenas pesa) cae sin peligro.


Quiero volar como Superman o como Supercat


En un artículo publicado en "Journal of the American Veterinary Medicine Association" en 1987 bajo el título El síndrome del edificio alto en los gatos, se estudiaban las heridas y los índices de mortalidad de los felinos tras una caída que oscilaba entre las 2 y las 32 plantas. Se constató un índice de supervivencia del 90 %.

Hay tres variables que determinan el índice de lesiones y de supervivencia de una caída: la velocidad adquirida, la distancia de impacto y la parte del cuerpo del gato que resiste la fuerza de la frenada. Como es capaz de girarse en el aire, el impacto se reparte en sus cuatro patas flexionadas disminuyendo la velocidad de caída. Cuando un gato aterriza, dobla las patas como nosotros las rodillas, pero barbilla es lo primero en tocar el suelo y por eso es habitual que un gato volandero se destroce la mandíbula.


Me han escayolado con punto enano... Qué mano


Curiosamente, la mayor incidencia de heridas y de muerte se situaba en la planta número 7 (otra vez el 7). Pero a medida que se incrementaba la altura, la mortalidad disminuía pues a mayor altura, el gato se relaja (¿¿??), puede dejar de acelerar y aumenta su flexibilidad y por tanto el área de absorción del impacto.


9, 8, 7, 6, 5... Qué hostiazo me voy a pegar


Esta asombrosa capacidad de superviviencia ya se les conocía desde muy antiguo, y en la época medieval se estilaba el sádico pasatiempo de tirar gatos desde torres y campanarios. Como la mayoría sobrevivían, se les atribuyeron poderes mágicos oscuros asociándolos con el diablo y las brujas. Quizá por eso empezaron a tirar cabras desde los campanarios, porque las pobres fenecían terriblemente al no poseer las dotes físicas de los felinos. Varias teorías coinciden en apuntar que por este alto índice de supervivencia felina vino su fama de tener más de una vida. 


¿Soy un gato, soy un murciélago, soy una cometa?


Siete vidas no tiene un gato

Vale: los gatos sobreviven a caídas espectaculares, pero ¿por qué 7 vidas y no 3, 5 u 8? No hay una explicación clara ni probada. Simplemente se alude al significado cabalístico del 7 en la Antigüedad -en las culturas egipcia y babilónica- que culminó en las teorías matemáticas de Pitágoras, quien opinaba que "todo son números". 

¿Cuántos pies tiene un gato?


En el esoterismo el 7 es un número de la suerte, "trinidad de trinidades", y por ello se incorporó a la cultura occidental desde tiempos remotos como: 

- Los días de la semana que vienen de los planetas más visibles desde la Tierra: Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno y Sol.  
- Los colores del arco iris. 
- Las notas musicales (do, re, mi, fa, sol, la, si) incorporadas por Pitágoras a la lira.
- Los 7 metales conocidos en la antigüedad: hierro, cobre, estaño, mercurio, plomo, oro y plata.
 - Todas las caras opuestas de un dado suman 7. Los dados era el juego favorito de los soldados romanos.

Con la incorporación del cristianismo a la cultura occidental el 7 estuvo aún más presente pues en la Biblia se le considera el número perfecto (el candelabro sagrado de la liturgia judía, el Menorá, tiene 7 brazos). Dios creó el mundo en 7 días, 7 son los sacramentos, 7 los dones del Espíritu Santo, 7 los pecados capitales y 7 los arcángeles. 

Si tengo alas, ¿soy un ángel o un águila?

Quizá por eso en los países latinos cuando al gato se le supusieron poderes oscuros, se le otorgó el siete a su suerte en la supervivencia. 


Las 9 vidas de los gatos ingleses

Se cree que las tradicción de las nueve vidas gatunas de la cultura anglosajona viene del Antiguo Egipto. En su cosmogonía, el nueve es un número de gran importancia pues Atum-Ra (el dios del sol) dio vida a otros nueve dioses, conocidos como Los Nueve. Para visitar el mundo de las tinieblas Atum-Ra se transformó en gato y para garantizar su propia supervivencia se dotó de nueve vidas. Es por ello que los gatos eran animales sagrados, se les momificaba al morir, se les guardaba duelo y se penaba su maltrato y asesinato. 

Yo no me llamo Ramses, es es es 

También en el mito griego de la creación, Deucalión y Pirra estuvieron navegando en el arca durante 9 días y 9 noches. Y los pitagóricos consideraban el 9 como "el Alfa y la Omega", es decir, el principio y el fin, el número del hombre, porque la gestación dura 9 meses. Una curiosidad numerológica: Al sumar todos los números  de una cifra (1+2+3+4+5+6+7+8+9) se obtiene 45, es decir 4 +5 que da 9. Por eso se le conoce como "el Perfecto", el número que nunca se destruye como un gato que cae nueve veces y nueve veces sobrevive. 


Podría ser que la masonería medieval y las técnicas de construcción tuvieran el nueve como número aúreo y los gatos que caían de los tejados sin apenas lastimarse se les atribuyera el nueve con su simbología esotérica.  
Lo cierto es que se han encontrado varias referencias literarias en la cultura británica sobre los 9 vidas del gato. En Beware the Cat (1570) del escritor inglés William Baldin, se dice: "A las brujas se les permite poseer el cuerpo de su gato por nueve veces". John Heywood, en 1546, añadía en su colección de dichos: "El gato tiene nueve vidas, como la mujer". Pero el dicho popular más conocido es: “A cat has nine lives. For three he plays, for three he strays, and for the last three he stays” (Un gato tiene nueve vidas. Juega durante tres, se aleja en las otras tres y se queda en las tres últimas). El mismísimo Shakespeare, tan cercano al folclore y la cultura popular, incluye este refrán en Romeo y Julieta: Mercucio irónicamente compara a Teobaldo con un gato que tiene 9 vidas. 

Oh, Julieta, ¡cómo me raya esta reja!

Más recientemente y ya rizando el rizo, el 9 es el número básico en "El Señor de los Anillos" de Tolkien, doctor en literatura y mitología europea medievales:
- Los anillos forjados para los hombres son 9. 
- Los Espectros del Anillo Único son 9 como los 
dedos que le queda a Sauron después de que Isildur le corte el dedo con el Anillo. 
- La Comunidad del anillo las forman 9 compañeros: 4 hobbits, 2 hombres, 1 enano, 1 elfo y 1 mago. 
- A Frodo le quedan 9 dedos después de que Gollum le arranque de un mordisco el índice de la mano izquierda con el Anillo Único. 

Además del 9, Tolkien incorpora a los gatos en sus obras en diversas versiones y papeles como en la reina Berúthiel, o en el poema de Cuentos desde El Reino Peligroso. Para mí, gatos, 9 y Tolkien en la misma ecuación es pura magia. 

Hola, soy un gato de La Comarca y mi orina es de marca


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mitos felinos: Llevarse como el perro y el gato

Un perro y un gato puede llegar a ser grandes amigos, quererse a morir, protegerse mutuamente, dormir bien juntitos y jugar como seres de la misma especie... a veces.





Tanto el gato -como felino que es- y el perro -como cánido y descendiente del lobo- son depredadores y en esencia, competidores por el mismo hábitat. Pero eso no significa que no puedan compartirlo pacíficamente. Ambos son animales domésticos acostumbrados al hombre, así que no pocos gatos y perros conviven juntos en el entorno urbano de sus dueños. Sin embargo, no todos los perros son "cat friendly" ni todos los gatos toleran a los canes rondándoles. Las claves para una buena convivencia canino-felina es la misma que se debe aplicar a las personas: darles una buena educación desde cachorros, paciencia y mucho cariño.

Somos novios, mantenemos nuestra casa limpia y puraaaaa...
 

Cuándo un gato encontró a un perro

Lo ideal sería que desde pequeños gatos y perros estuvieran acostumbrados a compartir, jugar y vivir juntos. Hay casos de gatitos bebés amamantados por perros y vicerversa, compartiendo a la madre adoptiva con sus hijos naturales. En esos casos, gatos y perros serían hermanos de leche con un vínculo de amor forjado por el instinto materno-filial. 

Esta perra pastora tiene muy buena leche

También es más fácil socializarlos si los dos llegan a la casa de cachorritos. El trabajo que darán es mayor por la vitalidad que tienen y porque su carácter aún no está definido, pero por eso mismo podrás educarlos mejor.  

¿Tú eres mi hermano de leche o de quién leche eres hermano?

Cuando los animales ya son adultos la socialización puede ser imprevisible abarcando un baremo de fácil a complicada hasta imposible. Si el perro tiene muy agudizado el sentido de la caza, está acostumbrado a vivir solo o muestra signos de agresividad y territorialidad hacia otros animales, no se debe introducir un gato adulto en el entorno. Y si el gato siempre ha vivido sólo en la familia o ha convivido a regañadientes con otros gatos, introducir un perro puede acabar mal para uno de los dos implicados: si el perro es de raza grande el gato lleva las de perder por su tamaño, y si es de los pequeños o muy mansos puede sufrir lesiones irreparables como perder un ojo de un certero arañazo. 


Me acabo de hacer la manicura francesa y te puedo dejar sin cejas


El mediador humano

Si quieres tener en casa un gato y un perro, piensa si eres:

- Paciente
- Perseverante
- Observador
- Cariñoso
- Firme

Si es así, enhorabuena, te será más fácil la labor. Si no, échale horas al reloj y encomiéndate a todos los santos. Bromas aparte, al iniciar las presentaciones hay que actuar con tiento. Personalmente y por empatía con el gato, optaría por dejar al gato suelto tanto si es adulto como cachorro y mantener al perro controlado (con la correa en corto o bien agarrado) para evitar que el can le asuste, pues una primera mala impresión del felino puede condicionar la futura convivencia. Hay gatos que huyen despavoridos al ver a un perro, otros están calmados si no perciben signos de agresión y muchos mantienen una distancia prudencial y constante. 

Te he traído flores, espero que no te den alergia

Si el gato se le acerca y le bufa es normal: también se bufan entre gatos y cuando se persiguen normalmente están jugando. Actúa con naturalidad y tranquilidad en esa situación, se firme al separarles si se agreden pero no les regañes ni castigues. Los gatos no entienden el castigo físico y los perros se retraen. 

Yo no soy partidaria del aislamiento en distintas habitaciones cuando un nuevo animal llega a casa. Creo que se tienen que ver desde el primer momento, olerse, mantener un contacto visual directo y si es necesario interactuar con cierta agresividad, que no deja de ser una forma de cantarse las cuarenta. Eso sí, si aún no se llevan bien en los primeros días, es conveniente dejarles aislados cuando se queden solos en casa. No sea que llegues y te encuentres la matanza de Texas. 
Lo que es muy importante (incluso cuando conviven varios gatos) es que cada uno tenga un lugar privado para comer y dormir. Si el perro es pesado y no deja en paz a tu minino, proporciónale a éste un lugar elevado y cómodo donde el perro no pueda acceder. 

¿Perro, qué perro?

Resumiendo, lo más importante es:

1. Generar vínculos de camaradería a través del juego
2. Otorgarles a cada uno un espacio propio de descanso, comida e higiene
3. Darles a los dos las mismas dosis de caricias, mimos y tiempo para que no compitan por ti 

Sin embargo, si tras varios días o semanas de convivencia los animales siguen peleándose y se agreden hasta el punto de que corra la sangre, es el momento de llamar a un especialista: un socializador de perros y/o gatos. Es decir, un César Millán o un Jackson Galaxy.

Jackson Galaxy, el rockero más felino


Cuando un perro ama a un gato

Trufo era un schnauzer gigante enamorado de los gatos bebés. Cuando sus propietarias se dieron cuenta de esa inclinación amorosa, no dudaron en llevar a casa a Wally, un gatito pelirrojo de un mes de vida rescatado de un parque de Barcelona. En cuanto Trufo lo vio, se le cayó la baba. Literalmente. Lo bañó en saliva, lo agarró tiernamente por el cuello como hacen las mamás felinas y se lo llevó a su cama donde lo rodeó con su cuerpo y lo lamió a gusto mientras Wally, encantado, se dejaba hacer. 

He nacido para cuidar gatitos

La otra cara de la moneda era un golden retriever que vivía en la terraza del principal de mi piso de "soltera" en la calle Valencia. Este perro asesinaba a dentelladas a cualquier pobre gatito que entraba en su territorio por equivocación o curiosidad. Sin embargo, sería completamente injusto afirmar que todos los perros de esta raza matan gatos, pues revisando mi muro de Facebook encontré unas tiernísimas fotos de Elvis, un hermoso golden, y Martina, una gatita bebé siamesa, que se aman de corazón.



Elvis y Martina, amor interracial puro y blando

En conclusión, yo creo que la aversión entre perros y gatos no se puede catalogar por razas, sino por individuos que por carácter, costumbre o educación no toleran otros animales en su territorio. Así que, si se quiere tener en casa perros y gatos, cuanto antes se introduzcan ambos en el hogar mejor para todos pues el roce hace el cariño. 

¿Quién me pone la pata encima para que no levante cabeza?